Mientras la Inteligencia Artificial avanza en la Palma con elregate de Lamine y la potencia de Mbappé, observándolo todo con ojos de gran chismosa, tráfico, agricultura, turismo, etc etc a mí la IA no deja de acosarme a través del móvil y del ordenador, entrometiéndose en mi vida privada así, por la cara, como si se tratara de un ejército de suegras o cuñadas, o por equilibrar el género y que no digan, de suegros y cuñados, y luego critican a China diciendo que los ciudadanos chinos están controlados en todo momento, como las valijas en los aeropuertos. El otro día un amigo me pasó una biografía mía obtenida por IA y sabía cosas de mí que yo no sé o ,si ustedes quieren, había olvidado, de verdad, de verdad, ni cuando militaba en la oposición a la dictadura me sentí tal observado, tan vigilado, con miedo a que alguien me esté grabando o hay una cámara hasta en el baño, ahora a esta infame parafernalia espía la llaman “censores”, y el nombre es adecuado pues ejercen sobre nosotros una especie de censura o autocensura, el ojo implacable del Gran Hermano. ?Y a esto llaman un sistema de libertades? Lo más terrorífico es que acaba de empezar y por lo que veo lo acabarán controlando todo menos los pirómanos que campan por campos, bosques y aldeas de nuestro hermoso país haciendo ecoterrorismo sin ningún tipo de restricción. Me pregunto para que sirven esos drones bobalicones que pueden fotografiarme haciendo mis necesidades en plan caganet y nunca atinan a ver el ritual satánico de los que atentan contra la naturaleza especialmente en mi Ourense natal, tanto radar, tanto censor, tanta pantalla y tanta leche mientras se desencadena el infierno y desaparece la belleza del mundo.